domingo, 24 de enero de 2010

-Modern Vampire- [ Capitulo VI -Sangre- ]

Luego de indicarle a Leon dónde me encontraba, guardé mi celular, apoyé mi mano sobre la pared e intenté pensar. Desde luego que no entendía nada.
Me encontraba agotado. Tenía que tomar el cuerpo de la joven y escapar de ahí como sea.
La ayuda no iba a tardar más de diez minutos en llegar, aunque no lo llamaría ayuda, sinó escapatoria, mi último recurso.
Leon tiene una motocicleta Honda CBR 1000. Ahorró meses para poder comprarla. Consiguió varios empleos y aún sigue pagandola. Él podía sacarme de ahí, ayudarme a escapar. El haberlo llamado me hacía sentir culpable , él no tenía idea de lo que realmente sucedía. Al fin y al cabo era un simple humano, tan frágil como la joven que yacía ante mí.
Varias imagenes de Leon muriendo en manos del Convertido invadieron mi cabeza.
Apreté fuertemente mis puños, tenía que controlarme, ganar tiempo corriendo para no ser el próximo.
(No soy rival para un convertido, nunca necesité pelear por mi vida, siempre estuve a salvo con los mayores cerca. )
Volví a mirar a la mujer, ya no podía hacer nada por ella.
¿Por qué escapar si podía intentar acabar con el problema?
Si escapaba... ¿Quién me aseguraba de que no me iban a matar afuera?
Mis pulsos cardíacos y mi respiración se aceleraban a cada segundo que pasaba a causa de la rabia que comenzaba a dominarme.
Corrí hacia donde se encontraba el convertido sonriendome. Su sonrisa me provocaba más rabia.
¿Alguien podía llegar a ser tan insensible?
Pasé cerca de la pareja que se encontraba debajo de la primer luz, me sintieron al pasar y murmuraron algo. Al segundo que me encontraba debajo de la segunda luz, voltié hacia la izquierda donde se encontraban los dos hombres y el joven entre ellos. No notaron mi presencia por la velocidad, seguían en lo suyo. Tomé a ambos por los hombros hasta que quedaron mirandome desconcertados. Antes de que los dejara pronunciar una palabra, impacté mi frente contra el tabique del más alto dejándolo al instante fuera de combate. Su acompañante recibió mi puño cerrado en el lado izquierdo del rostro desprendiendo de su boca saliva mezclada con sangre y pequeños trozos de dientes, haciendolo dar unos pasos hacia atras, desorientado.
Me acerqué al joven que estaba siendo acosado, tenía las manos sobre su rostro, no dejaba de llorar, se encontraba aterrado. Me miró con los ojos llenos de lágrimas, no entendía lo que sucedía.
-¿Estás bien?. Le pregunté inspeccionandolo seriamente.
-S..Si. Tardó en contestarme mientras secaba su rostro con la punta de la remera. Su cuerpo temblaba constantemente.
La adrenalina comenzó a desaparecer de mi cuerpo, mi boca estaba seca, todavía seguía agitado. El joven miraba sorprendido al hombre que permanecia desmayado sobre el suelo.
Sentí algo pasar a una gran velocidad por detrás de mi espalda. Voltié para mirar. Lo que sucedió enfrente de mis ojos fue más que inesperado.
El convertido sostenía la traquea del abusador entre sus dientes. Éste empuñaba un cuchillo. Cayó seco al lado de la mujer con dientes de conejo derramando mucha sangre. Los dos cuerpos yacían juntos sobre un charco de sangre al lado de su atacante quien escupió el trozo de carne que llevaba en su boca, a un costado.
¿Me acababa de salvar la vida?

jueves, 21 de enero de 2010

-Modern Vampire- [ Capitulo V -Huída- ] (Parte I)

En uno de los grupos,una muchacha de cabello corto y oscuro, con muchos accesorios extravagantes de color rosa por doquier, bailaba muy pegada a su amigo que no superaba los quince años de edad.
Los otros dos muchachos, se hundían en un mar de besos, como si quisieran deborarse el uno al otro. El más alto de cabello rojo y muy buen físico (Llevaba su camiseta sujetada en la cintura, dejando a la vista un cuerpo que denotaba horas de gimnasio) Dominaba a un chico más joven de cabello rubio, unos ojos altones de color turquesa, no muy alto pero por sus brazos se podían notar varias horas de ejercicio también. Éste obedecía las ordenes del colorado a medida que se lo indicaba suavementa al oído. Oía como le enseñaba a utilizar sus manos, dónde colocarlas y como jugar con su lengua. La voz del mayor sonaba muy baja entre toda la música del lugar, pero concentrándome podía oírlo claramente y sentir como el mayor deseaba que el joven al cuál estaba pervirtiendo, fuese yo.
Cerré mis ojos y sonreí. Esa situación se me hacía demasiado patética, era mucho más divertido de lo que jamás hubiese imaginado.
El joven que tenía a mis espaldas desde hacía un buen rato toqueteandome, por fin me soltó para luego encender y fumar algo. El olor era demasiado fuerte,el humo que largaba de su boca al exhalar, era muy denso. Me volvió a abrazar, me tomó por la cintura con su mano libre, pasó su cabeza entre mi hombro y mejilla derecha. Lo miré fijamente para ver que era lo que planeaba. Acercó su rostro al mio, pegando sus labios con los mios. Con su lengua abrió mi boca y exhaló el humo dentro de ella.
Me soltó, se alejó hacía atrás sonriendo y comenzó a saltar mientras Gossip sonaba con su infaltabe Standing in the Way of Control.
Me sentía bien.
Comencé a mover mi cuerpo al ritmo de la música, intentando bailar. (Nunca lo hacía entre extraños) Mi cabeza daba vueltas, la música me tenía atrapado, las luces me hacían perder el control.
Realmente me sentía bien.
Mi cuerpo flotaba entre toda la gente. Varios temblores me atacaban por todo el cuerpo, relajándome completamente.
De vez en cuando sentía como me desvanecía, pero lograba mantenerme en pié, sosteniendome de la coronilla de la joven que se arrodillaba enfrente de mí. El suelo realmente se movía.
~CRASH~ Pude escuchar a lo lejos.
No era nada fuera de lo normal escuchar ese tipo de estallidos en el antro, ya que habían muchas personas ebrias que discutían, se peleaban y rompían cosas. Pero ese sonido me hizo pisar tierra firme.
Comencé a recobrar totalmente la conciencia.
Le di un empujoncito a la rubia que tenía enfrente de mis piernas, abroché mi cinturón, subí mi bragueta. Le quité mi camiseta luego de que se limpiara la boca con ella (La tomé con mucho asco) me vestí, e intenté buscar el lugar del cuál había provenido el estallido.
Me separé del grupo sin decir nada, ellos se quedaron mirándome, solo el joven que tenía a mis espaldas, gritó que me quedara pero hice caso omiso. Algo en mí, decía que valla hacia ahí.
El corazón me volvía a palpitar muy fuerte.
Pasé por la puerta del baño de caballeros, pensé en entrar, pero ir hacia el sonido era más urgente que refrescarme.
Me sentía mareado.
Seguí hasta llegar al túnel detrás de la cabina del deejay, chocando con varias personas que me insultaban al pasar. En el suelo, vi una mujer desmayada, que a simple vista se encontraba así por exceso de alcohol. Me acerqué a inspeccionarla. Tenía su boca seca, medio abierta, dejando a la vista unos grandes dientes de conejo, su cabello todo enredado, y al costado, el vaso que había estallado en mil pedazos hacía unos instantes. La levanté y la sujeté entre mis brazos. La sentí muy liviana, su rostro pálido, su cuerpo gélido. No podía oír los latidos de su corazón. Observé su cuello en busca de marcas pero no encontré ninguna. Tomé sus muñecas para chequear el pulso, tal vez mi audición me estaba fallando a causa de los nervios. En su muñeca derecha encontré mordeduras que comenzaban a cicatrizarce, estaba húmeda, era saliva de vampiro. Mi cuerpo comenzó a sudar.
En mi pecho se abrió un agujero ocasionado por la pena. La mujer estaba muerta. Miré hacia adentro del túnel, en el cuál solo habían tres luces que no alumbraban mucho.
En la primer luz se veía claramente una pareja que se besaban. En la segunda luz que colgaba a un costado de la pared irradiando un color violeta, se veían dos hombres acosando a un joven, sosteniendolo por los brazos y tapándole la boca. En la tercer y última luz, ésta de color rojo sangre, iluminaba unos ojos color esmeralda que me miraban fijamente, unos finos labios rosas que me sonreían, unos amenazantes colmillos blancos como el marfíl, su camisa desabrochada dejando su cuello peligrosamente al descubierto, que me llamaba.
Coloqué a la mujer contra la pared cuidadosamente, saqué mi celular y marqué el número de Leon.
-Necesito ayuda- Musité.

miércoles, 20 de enero de 2010

-Modern Vampire- [ Capitulo IV -Skin Party- ]

La noche seguía como cualquier otra. Mi sed de sangre era descomunal, aunque ya me había alimentado de once humanos.
Comencé a observar el lugar, no me sentía atraído por nadie, ninguna persona me interesaba.
Mi cuerpo deseaba ese pálido cuello que no pude tomar hacía unos momentos. El corazón me latía rápidamente al pensar en eso, como si quisiera escaparse de mi pecho e ir a buscarlo por si solo.
¿Por qué no podía tomar a alguien más como hacía noche tras noche?
Mis pies comenzaron a andar solos. La gente del lugar me miraba al pasar, algunos me tocaban y decían cosas. No les presté atención, seguí caminando.
Necesitaba controlarme, mi cuerpo producía demasiado estrógeno y testosterona. Cualquiera que se me acercara, se fijaría en mí involuntariamente sin importar el sexo.
Nunca había notado lo grande que era el lugar, o la cantidad de personas que lo concurrían. Tal vez era que mi cabeza me estaba engañando.
- Cuando más buscas algo, menos aparece.
Anduve una hora recorriendo el lugar, ni un rastro de él.
¿Ya se había ido?
Imposible, tan solo eran las tres de la madrugada.
Mi garganta ardía, se sentía arenosa, me estaba matando, mi cuerpo no soportaba tal calor.
La mayoría de mis familiares habitan el sur de Argentina y el norte de Europa refugiandose de las altas temperaturas.
El volumen de la música lo podía oir más alto de lo habitual, me aturdía. Podía sentir el calor de la gente que me rodeaba quemándome el cuerpo entero, el latido de sus corazones más claro que antes, el olor a sudor que desprendían, el impacto que producían contra el suelo al bailar.
Mis sentidos seguían alterados.
Tomé rumbo al baño de caballeros que se encontraba bastante lejos de donde me encontraba, necesitaba refrescarme. Pasé por el costado de la barra. Las personas que se encontraban ahí, voltearon al sentir mi presencia pasar por detrás de ellos, erizandole los pelos de los brazos por el escalofrío, la excitación y adrenalina que les producía.
Los gemidos de Lady Gaga sonaron por los parlantes, provocando gritos eufóricos en todo el lugar con una de sus últimas canciones.
Un grupo de seis adolescentes me obstruía el camino bailando desenfrenadamente. Pasé entre ellos. Sentí como me sujetaban de distintas partes, arrastrándome hasta el centro de los cuatro muchachos y las dos jovencitas. (No pasaban de los dieciséis años). Por mi cuerpo recorría el deseo sexual de todos juntos, era tanto que me producía nauseas. Me miraban de una manera inquietante.
La que aparentaba ser la más joven de las dos muchachas, se colocó enfrente mio, pegándose a mí, levantando una mano al aire y con la otra sujetando un trago color fucsia. Su cabello rubio se movía con gracia, desprendiendo olor a frambuesa al bailar. Hábilmente pasó su mano libre por debajo de mi camiseta, pellizcando suavemente mi pecho. El joven de cabello oscuro que la acompañaba se colocó por detrás de mí, con su camisa desabrochada, presumiendo sus abdominales (De las cuál carezco) Apoyó todo su cuerpo sobre el mio y me rodeó la cintura con su brazo derecho, levantando el otro por el aire, como hacía su amiga anteriormente. Todos proclamaron varios gritos de excitación, yo solo observaba. Me tenía abrazado por detrás, gritando con el grupo de amigos, haciéndome recordar a un grupo de chimpancés que había visto por televisión.
Éstos dos no dejaban de bailar apoyados en mí y los cuatro que quedaban se habían separado en parejas de dos.

-Modern Vampire- [ Capitulo III -Antro- ] ﭢ

A una velocidad no visible para el ojo humano, noté como movía su mano izquierda cortando el aire, ocasionando un silbido por la velocidad, hasta llegar a la parte trasera de mi cabellera. Recorrió su mano por mi pelo hasta la nuca, provocandome grandes escalofríos y temblores en los hombros. Acarició mi cuello por el lado derecho, deslizándose por mi garganta y con un dedo levantó mi mentón. En una fracción de segundo, se encontraba enfrente mio. Comenzó a observarme fijamente.
-Fascinante.- Dijo fulminandome con la mirada.
Esa palabra me hizo recobrar el aliento, sin darme cuenta había estado conteniendo la respiración por un largo rato.
Tragué saliva e intenté analizarlo profundamente.
Su rostro denotaba pánico al ver que no me había sorprendido para nada.
Seguimos observandonos, intentando deducir cuál de los dos era el más extraño.
Sin parpadear ni siquiera una vez, intentaba sentir lo mismo que él. Por algún motivo se me complicaba, no lograba concentrarme. Me sentía bloqueado.
Sentí sus dedos acariciando mi rostro, no me importó. Tal vez era una estrategia para distraerme pero mi curiosidad por ese sujeto era mayor a lo que sucedía.
Sus dedos se detuvieron sobre la comisura de mis labios. Sin apartar la mirada de sus atrapantes ojos, lo mordí.
Su mirada se desprendió de la mía. Pude escaparme de sus hechizantes ojos color esmeralda que ahora se dirigían desde mi inexpresivo rostro hasta mis cálidos labios.
Reaccioné y me di cuenta de que empezaba a sentir lo mismo que él. No era pánico, sino todo lo contrario. Era admiración.
Una admiración que me hacía sonrojar como si fuese la primera vez que me sucedía.
Era común que los humanos sientan curiosidad y admiración por mí, que volteen tan solo para verme pasar gracias a mi persuasión de vampiro, pero él... Él me ocasionaba demasiada sed, me deseaba amí mismo. Ese sentimiento me hacía sentir más que alagado.
Todo se sentía tan extraño.
Con su dedo aún en mi boca y al sentir que no oponía resistencia, comencé a jugetear con mi lengua. Mi piercing dibujaba pequeños círculos en su dedo, provocándole pequeños cosquilleos.
El pánico lo dominó por un segundo. Por inercia tiró su dedo hacia afuera a una velocidad sorprendente, raspándose con mis dientes. Pude sentir como lo lastimaba. Ni un rastro de dolor. Me extrañó que faltara en mi boca el gusto a hierro que deja la sangre. Apartó su mirada de mi rostro, tomando su dedo con la mano derecha, observándolo sorprendidamente, sintiendo la humedad de mi saliva en él, lo colocó lentamente sobre su lengua, saboreándolo. Sus papilas gustativas se alteraron al contacto. Sus glándulas salivales atacaron el dedo, mezclándose con mi gusto, haciéndolo desaparecer rápidamente. Al retirarlo de su boca, lo seguía observando. La punta de su lengua humedeció sus finos labios rosas. Mordió suavemente su labio inferior y posó sus brillantes ojos sobre los mios.
-Dulce.- Pronunció aún saboreando sus labios. -Inhumanamente dulce.-
Su voz provocaba un efecto relajante por todo mi cuerpo. Acercó su dedo pulgar hasta mi boca, raspándola tiernamente con la punta de su uña, nos observábamos seriamente.
-Raro.- Me dijo a los ojos sin apartarlos de ahí ni un milímetro.
-Raro.- Le respondí, devolviéndole la mirada. Sentí como me temblaba la voz por la adrenalina.
Me sonrió y comenzó a alejarse, dejándome totalmente desconcertado, con todos mis sentidos alterados.
Quise saber su nombre, pero para cuando intenté preguntárselo, se había perdido entre toda la gente.
¿Quién es?

-Modern Vampire- [ Capitulo II - ConvertiDos ]


Lo primero que se me ocurrió fue salir corriendo, aunque lo veía demasiado inútil ya que él se podía mover a una velocidad mayor que la mía.


¿Acaso era un -Convertido?.


Imposible. Mi linaje junto a los Licantropos acabaron con esa peste en Argentina.


¿Habrán cruzado las fronteras?


Según mis abuelos, no acabaron con todos, quedan algunos escondidos por el día y en las noches salen de cacería. Los demás clanes lo ocultan para no asustar a los más jovenes, aunque nadie se traga ese hueso.


Todas éstas dudas de si todavía existen o no los convertidos, me comenzaba a dar vueltas por la cabeza. Ellos carecen de la habilidad de poder sentir lo mismo que otro ser, como cualquier vampiro de sangre pura. Nuestra existencia está en riesgo por todas las muertes que ocasionan los convertidos al no poder notar cuando un humano está al borde del agotamiento y así evitarle la muerte. Ellos no cumplen ningún tipo de ley, tienen su propia anarquía instalada. Su única misión : Agrandar su comunidad (Convertidos) y así acabar con todos los linajes y nuestras leyes.


Una de las leyes más importantes es ocultar nuestra verdadera identidad. Impedir el contagio con los humanos. (Acabando con los convertidos y sus creadores) Lo más importante, no convertir a nadie. Por supuesto que tengo mis secretos, no dudaría en convertir a un ser querido que esté en peligro de muerte. Intentaría ocultarlo con tal de salvarle la vida.


Ésta segunda oportunidad que se le puede otorgar a un humano, se considera un arma de doble filo. Se alargan sus años de vida, obtiene fuerza, velocidad e instinto de caza, pero su sed de sangre es incontenible, necesitan mucha vigilancia. Su personalidad es violenta, solo andan por las noches, aunque hay rumores de que existe una forma con la cuál pueden evitar ser calcinados por la luz solar y vivir libremente por el día. El convertir a un humano trae muchas responsabilidades y problemas, el infectado no se alejará de su creador y nunca se sabe cuándo se tornará violento y atacará. Sus habilidades de cacería son el doble que un vampiro puro, aunque no pueden incrementarlas. Los vampiros de linaje heredamos de nuestros antepasados habilidades que con el paso del tiempo vamos desarrollando e incrementando nuestra fuerza y velocidad hasta llegar a ser cuatro o cinco veces más fuerte que un convertido. Podémos andar debajo del sol sin ningún tipo de problema. No enfermamos nunca, solo convivimos con nuestra anémia. La cura : Beber sangre de 12 seres vivos diariamente y así poder seguir viviendo por muchos años. (El doble que cualquier humano). Nuestro cuerpo envejece lentamente gracias a la sangre humana (Mayormente de jovenes que son más vitales que un treintañero). Los convertidos pueden llegar a vivir hasta cuatrocientos años ya que se alimentan mucho más de lo necesario de toda clase de seres vivos.


¿Inmunes? ¿Inmortales?


Solo cuentos de hadas. Los convertidos están maldecidos (Por suerte) con más debilidades que cualquier otra raza en el mundo. La verbena es kriptonita contra ellos. Con una sola hoja de ésta planta no se pueden acercar . Por desgracia, nuestro cuerpo es tan frágil como el de cualquier humano. Polvo nacímos, polvo acabaremos. El fuego puede destrozar nuestros cuerpos mucho más rápido que el de los humanos. ( El interior de un vampiro es seco y frio como el de un muerto ) No podémos sobrevivir a las altas temperaturas, pero si podémos habitar en lugares con bajas temperaturas sin problemas, siendo éste el único lugar donde podían refugiarse los linajes hace cientos de años, ya que los impuros intentaron conquistarlos y murieron congelados en el intento.Tantas razas, todas tan distintas pero a la vez tan iguales, nacídos de la misma madre hace miles de años atras. Lilith.


¿Cómo pudo poner en peligro a sus propios hijos (Los humanos) creándonos?


¿Ella era conciente de lo que ocurriría si un vampiro contagiaba a un humano?


¿Quién es nuestro verdadero padre?


¿Qué raza es realmente la peligrosa?


¿Los humanos existian antes que nosotros?


¿Cómo es posible que crearan algo para autodestruirse?


¿Quién sabe?


Espero encontrar mis respuestasalgún día

-Modern Vampire- [ Capitulo I - Sentimientos ]

Mi victima número doce, no es más ni menos, que un ventiañero de cabello oscuro, unos ojos verde esmeralda, que hacen resplandecer sus finos labios color rosa. Su sonrisa, dejó a la vista, unos hermosos dientes que relusían como el marfíl y su naríz, finamente delineada, completaba la perfección de su rostro. Con su camisa entreabierta, dejaba su cuello peligrosamente al descubierto. Sentí que me provocaba.

En mi interior, un fuego comenzó a arder con cada latído del corazón, se hizo más intenso, realmente quemaba. Mi sed de sangre, crecía a cada momento. Ésta sensación.. solo una vez en mi vida me había sucedido, y eso, no era buena señal. Por primera vez, en seis meses, sentí algo propio; el terror me apoderó, era realmete mio.

¿Tal vez los sentimientos estaban de nuevo conmigo?

o nunca se fueron.. solo se estaban ocultando, o dormían en busca de algo.

¿Pero qué era? ¿A qué le temía?

Dudé si acercarme o no. Mi cuerpo paralizado, seguía siendo un mal augurio. Mi pecho iba a estallar. Un extraño calor comenzó a recorrer por mi cuerpo, desde mis hombros hasta los talones, transformandose en un fuerte escalofrio.

-Hola .- Dijo una voz a mis espaldas.

Mi corazón se quebró como un jarrón al caer. Era él.

¿En qué momento llegó ahí?.

Por mi frente, comenzaron a descender unas gotas de sudor, mis manos sudaban también.

¿Qué me sucede? me pregunté.

- Modern Vampire - [ Prólogo ]



«Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso» Isaías 34:14



A veces, se me olvidan los nombres de mis victimas, no es que sean tantas, pero, doce diarias, no es nada fácil de recordar y menos si pasas poco tiempo con ellos. Es mi número once de hoy, y aún sigo sediento, podría seguir bebiendo de él, pero no voy a romper mi promesa, no puedo matar, se pierde la gracia de volver a encontrarse, de ver en sus rostros esa duda de si algúna vez en sus vidas se habían cruzado conmigo, porqué el hecho de verme los exhaltaba y hacía que sus corazones palpiten más rapido, o por qué se sentían extrañamente atraídos hacia mi persona, por ahí tenían vagos recuerdos de mi rostro, de mi perfume, de mi fragancia, o tal vez, recuerden mis colmillos penetrando suavemente sus frágiles cuellos...




- Modern Vampire -