jueves, 21 de enero de 2010

-Modern Vampire- [ Capitulo V -Huída- ] (Parte I)

En uno de los grupos,una muchacha de cabello corto y oscuro, con muchos accesorios extravagantes de color rosa por doquier, bailaba muy pegada a su amigo que no superaba los quince años de edad.
Los otros dos muchachos, se hundían en un mar de besos, como si quisieran deborarse el uno al otro. El más alto de cabello rojo y muy buen físico (Llevaba su camiseta sujetada en la cintura, dejando a la vista un cuerpo que denotaba horas de gimnasio) Dominaba a un chico más joven de cabello rubio, unos ojos altones de color turquesa, no muy alto pero por sus brazos se podían notar varias horas de ejercicio también. Éste obedecía las ordenes del colorado a medida que se lo indicaba suavementa al oído. Oía como le enseñaba a utilizar sus manos, dónde colocarlas y como jugar con su lengua. La voz del mayor sonaba muy baja entre toda la música del lugar, pero concentrándome podía oírlo claramente y sentir como el mayor deseaba que el joven al cuál estaba pervirtiendo, fuese yo.
Cerré mis ojos y sonreí. Esa situación se me hacía demasiado patética, era mucho más divertido de lo que jamás hubiese imaginado.
El joven que tenía a mis espaldas desde hacía un buen rato toqueteandome, por fin me soltó para luego encender y fumar algo. El olor era demasiado fuerte,el humo que largaba de su boca al exhalar, era muy denso. Me volvió a abrazar, me tomó por la cintura con su mano libre, pasó su cabeza entre mi hombro y mejilla derecha. Lo miré fijamente para ver que era lo que planeaba. Acercó su rostro al mio, pegando sus labios con los mios. Con su lengua abrió mi boca y exhaló el humo dentro de ella.
Me soltó, se alejó hacía atrás sonriendo y comenzó a saltar mientras Gossip sonaba con su infaltabe Standing in the Way of Control.
Me sentía bien.
Comencé a mover mi cuerpo al ritmo de la música, intentando bailar. (Nunca lo hacía entre extraños) Mi cabeza daba vueltas, la música me tenía atrapado, las luces me hacían perder el control.
Realmente me sentía bien.
Mi cuerpo flotaba entre toda la gente. Varios temblores me atacaban por todo el cuerpo, relajándome completamente.
De vez en cuando sentía como me desvanecía, pero lograba mantenerme en pié, sosteniendome de la coronilla de la joven que se arrodillaba enfrente de mí. El suelo realmente se movía.
~CRASH~ Pude escuchar a lo lejos.
No era nada fuera de lo normal escuchar ese tipo de estallidos en el antro, ya que habían muchas personas ebrias que discutían, se peleaban y rompían cosas. Pero ese sonido me hizo pisar tierra firme.
Comencé a recobrar totalmente la conciencia.
Le di un empujoncito a la rubia que tenía enfrente de mis piernas, abroché mi cinturón, subí mi bragueta. Le quité mi camiseta luego de que se limpiara la boca con ella (La tomé con mucho asco) me vestí, e intenté buscar el lugar del cuál había provenido el estallido.
Me separé del grupo sin decir nada, ellos se quedaron mirándome, solo el joven que tenía a mis espaldas, gritó que me quedara pero hice caso omiso. Algo en mí, decía que valla hacia ahí.
El corazón me volvía a palpitar muy fuerte.
Pasé por la puerta del baño de caballeros, pensé en entrar, pero ir hacia el sonido era más urgente que refrescarme.
Me sentía mareado.
Seguí hasta llegar al túnel detrás de la cabina del deejay, chocando con varias personas que me insultaban al pasar. En el suelo, vi una mujer desmayada, que a simple vista se encontraba así por exceso de alcohol. Me acerqué a inspeccionarla. Tenía su boca seca, medio abierta, dejando a la vista unos grandes dientes de conejo, su cabello todo enredado, y al costado, el vaso que había estallado en mil pedazos hacía unos instantes. La levanté y la sujeté entre mis brazos. La sentí muy liviana, su rostro pálido, su cuerpo gélido. No podía oír los latidos de su corazón. Observé su cuello en busca de marcas pero no encontré ninguna. Tomé sus muñecas para chequear el pulso, tal vez mi audición me estaba fallando a causa de los nervios. En su muñeca derecha encontré mordeduras que comenzaban a cicatrizarce, estaba húmeda, era saliva de vampiro. Mi cuerpo comenzó a sudar.
En mi pecho se abrió un agujero ocasionado por la pena. La mujer estaba muerta. Miré hacia adentro del túnel, en el cuál solo habían tres luces que no alumbraban mucho.
En la primer luz se veía claramente una pareja que se besaban. En la segunda luz que colgaba a un costado de la pared irradiando un color violeta, se veían dos hombres acosando a un joven, sosteniendolo por los brazos y tapándole la boca. En la tercer y última luz, ésta de color rojo sangre, iluminaba unos ojos color esmeralda que me miraban fijamente, unos finos labios rosas que me sonreían, unos amenazantes colmillos blancos como el marfíl, su camisa desabrochada dejando su cuello peligrosamente al descubierto, que me llamaba.
Coloqué a la mujer contra la pared cuidadosamente, saqué mi celular y marqué el número de Leon.
-Necesito ayuda- Musité.

No hay comentarios:

Publicar un comentario